II
Hoy quise obsequiarles
palabras hermosas como aves al vuelo
como gorriones hinchados de música al amanecer;
traerles frases de aliento,
de vida
ponerlas en sus manos como ramos de flores
quise regalarles futuros como girasoles: amarillos, enormes, brillantes
redondos
Pero han asesinado a un joven muchacho
que nos regalaba sus sonrisas
como quien llega con un ramo de girasoles y lo pone en nuestras manos temblorosas.
Han asesinado a un joven muchacho
y no hay verso alguno
por más terrible
por más dolorido
por más hermoso
Y no hay girasoles
ni música de pájaros
ni brizna de hierba
que lo traigan de vuelta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario